Entrevista #15: “Viajando lento” viajar a pesar de (o gracias a ) el trabajo de oficina

¡Comparte!Share on Facebook61Share on Google+0Tweet about this on Twitter0

Entrevista #15: "Viajando lento" viajar a pesar de (o gracias a ) el trabajo de oficina

En la entrevista mensual de Vida de viajera te traigo la historia de Nicole de “Viajando lento”. Esta chilena viaja por el mundo gracias al dinero que consigue ahorrar trabajando en  la oficina. Es la prueba de que sí se quiere viajar se pude conseguir. Sin más, dejo que ella cuente su historia:

Entrevista #15: “Viajando lento” viajar a pesar de (o gracias a ) el trabajo de oficina

Entrevista #15: "Viajando lento" viajar a pesar de (o gracias a ) el trabajo de oficina

1. ¿Cómo es tu Vida de viajera?

Mi vida de viajera se resume en trabajar duro para juntar plata y de ahí escaparme de Chile por el mayor tiempo posible. Me encantaría convertirme en una nómade digital en el futuro, pero sé que es un camino lento y complejo… así que voy de a poco. Me gusta decir que soy una persona con una vida normal: tengo un trabajo de oficina en el que marco tarjeta de entrada y salida; tengo una deuda infinita por mis estudios universitarios; soy una persona súper apegada a mi familia. Lo único que me diferencia del resto es que mi afán de vivir en libertad es tremendo, y en esto entran los viajes y la necesidad de enfocar mi vida hacia ese rumbo.

2. ¿Cómo fue tu experiencia en Australia? Cuéntanos un poco sobre este viaje

Llegué a Australia como la primera parada de un viaje con destino al Sudeste Asiático. Estuve sólo dos semanas que repartí una semana en Sydney y la otra en Melbourne. Como sería un viaje largo y de bajo presupuesto, Australia era el primer desafío para aprender a sobrevivir con pocos recursos en un país caro. Siento que lo logré y eso me dio el impulso para continuar la ruta hacia Asia. Me las arreglé haciendo couchsurfing (¡porque pagar por alojamiento era impensado!), comprando comida en los supermercados y caminando mucho. Australia es un país al que quiero volver de todas maneras.

3. ¿ Dónde estás ahora y cuál es tu próximo destino?

Ahora estoy atrapada en Santiago de Chile porque estoy en la etapa de ahorrar. Mi próximo destino lo estoy evaluando. Tengo hartos proyectos y la concreción de uno u otro va a depender de cuánta plata logre juntar y cuánto tiempo libre logre tener de aquí a un rato. Así como darte destinos, te cuento que me encantaría irme a recorrer Italia completo o hacer la ruta del Amazonas. También veo la posibilidad de dar un giro y tomar una Working Holiday Visa en alguna parte.

4. ¿Qué es lo que no puede faltar en tu maleta?

Para mi último viaje una amiga me regaló una brújula con un sentido más simbólico que práctico, pero que me sirvió de sobremanera y podría decir que me salvó la vida. Así que de ahora en adelante la brújula no puede faltar.

5. ¿Qué le dirías a una mujer que quiere viajar sola pero no se atreve?

¡Que es mejor arrepentirse de lo que uno hace, que de lo que dejamos de hacer! Basta de esperar el momento perfecto. Basta de esperar juntar todo el dinero necesario (siempre creemos que necesitamos más). Basta de postergar los sueños por culpa de los miedos. ¡Muchos de los miedos no se acaban nunca! Sólo aprendes a lidiar con ellos… Viajar en solitario es una experiencia increíble que toda mujer debería vivir

6. Cuéntame alguna anécdota viajera

Te voy a contar de la vez que me caí en moto en Vietnam. Suele ser historia repetida, porque todo quien que estuvo en Vietnam tiene que haberse caído en moto. Es como ir a Italia y no comer pizza, o ir a México y no tomarte un shot de tequila. En Vietnam TIENES que subirte a una moto y caerte.

Bueno, yo estaba en Ho Chi Minh City con mis amigas Hang y Hue, nacidas y criadas en esa ciudad caótica y, por lo tanto, después de aprender a caminar aprendieron a manejar motos. Iba Hue manejando y yo sentada tras ella. Anochecía y comenzó a llover fuerte. Nos pusimos nuestras capas de lluvia. Hasta ese momento era entretenido, pero de un segundo a otro todo cambió.

La moto de adelante dio un movimiento en falso, y Hue trató de esquivarla para no chocar. En eso nuestra moto patinó y caímos en cámara lenta. Lo recuerdo como si fuera ayer. Mientras caía (muy lento, en serio) vi para atrás y venía un taxi… pensé “bueno, ahora viene lo peor”. Después de eso todo se aceleró y cuando abrí los ojos estaba tratando de ponerme de pie, diciéndole a la gente que venía a socorrernos “I’m Ok” y viendo cómo mi amiga Hue seguía en el suelo, con la moto encima de una de sus piernas. Ahí me mente a mil por hora se pasó todas las películas posibles. Me imaginaba a Hue con la pierna cortada y ríos de sangre mezclada con la lluvia.

Pero no. Por suerte o por intervención de Buda ni a Hue ni a mí nos pasó nada, a excepción de un par de hematomas feos (que aún conservo, después de casi un año del accidente), unas raspaduras que se me infectaron y una lesión leve en mi brazo izquierdo que me tuvo con una férula (inmovilizador) por dos meses. Lindos recuerdos y marcas de guerra, en todo caso.

Entrevista #15: "Viajando lento" viajar a pesar de (o gracias a ) el trabajo de oficina

7. Dame una razón para viajar sola

Ufff… hay tantas y para todos los gustos!! Te puedo contar mi razón principal para viajar sola… la razón de más peso: es que viajando sola puedo andar a mi ritmo y eso me hace sentir LIBRE. Cuando viajas sola haces lo que quieres a la hora que quieres con la gente que quieres de la forma que quieres. Viajando en solitario tienes las decisiones en tus manos porque no tienes que estar poniéndote de acuerdo con nadie… y eso es una libertad impagable.

8. La pregunta del millón: ¿Cómo haces para viajar tanto?

La verdad es que no viajo tanto oh! O al menos no viajo todo lo que me gustaría. Como te contaba antes, trabajo mucho, ahorro mucho y de ahí me escapo todo lo que pueda. Hay que saber ordenarse y PRIORIZAR.

9. ¿Cómo y cuándo fue tu primer viaje en solitario?

En mayo del 2014 al fin me atreví. Lo quería hacer antes pero me faltaba un empujón. Y ese empujón fue una maldita promoción de pasajes que me hizo caer en la tentación. Ahora lo agradezco, claro, porque fueron puros buenos aprendizajes. Me fui a Perú e hice el recorrido por Cusco, parte del Valle Sagrado y Machu Picchu. Fue un viaje muy bonito y muy bueno, quizás tuve mucha suerte. Lo recuerdo con mucho cariño. Me sentí grande, me sentí poderosa. Después de esto podría hacer cualquier cosa en mi vida

10. Recomienda un lugar para un primer viaje en solitario

Y bueno, no puedo no recomendar Perú. Es que para mí fue ideal y creo que para muchos también lo será. Aquí no tienes la barrera del idioma, que podría ser el primer tope. La gente es muy amable y el país está desarrollando y potenciando cada vez más el rubro del turismo, por lo que cada vez es más fácil.

11. ¿Qué has aprendido viajando?

Como te decía, viajando he aprendido a valérmelas por mí misma en muchos sentidos. También me he conocido un montón, porque me he visto enfrentada a situaciones a las que no me había expuesto antes, y eso hace que saques partes de ti que no conocías.

También he podido reforzar mi idea de que el mundo es bueno y que la gente es buena. Por eso no hay que temer salir a conocer el mundo, porque él te va a recibir con los brazos abiertos. Viajando he aprendido a actuar a pesar del miedo y a pesar de lo que la sociedad me trate de imponer.

12. ¿Qué lugar dirías que es el que más te ha gustado y cuál el que menos?

¡¡Noooo… no se puede elegir uno!! ¿¿Por qué me haces esto?? Ajajjajajaja… Uffa… a ver: en mi último viaje largo me enamoré de la isla Koh Rong, en el sur de Camboya. Es una isla paradisíaca que tiene fiesta para los fiesteros pero mucha playa desierta para los tranquilos. La gracia también es que no es tan tóxica como las islas más famosas de Tailandia, que podrían ser una decepción para muchos. Otro lugar que me cautivó fue Hanoi, al norte de Vietnam. Es una ciudad con un noséqué que te atrapa. Creo que es su gente y su cultura desbordante que no se deja influenciar por los miles de occidentales que la visitan.

¿Y elegir un lugar que no me haya gustado? Uy, no sé, no me atrevo a lapidar ninguno. Para no dejar la respuesta en nada creo que me arriesgo a elegir Manila, la capital de Filipinas. Pero es una visión algo sesgada, por eso me voy con cuidado: Manila es una ciudad muy caótica, sucia, desordenada, estresante, muy contaminada y no tan amable como otros lugares de Filipinas. Una pena.

13. Por último, ¿Dónde podemos encontrarte?

Me pueden leer en el blog Viajando Lento y ver las actualizaciones en Facebook. Si les gustan las fotos también estoy en Instagram. Y para los más curiosos, publico estados sin filtro en Twitter.

Hasta aquí la historia de Nicole. Si quieres conocer  a más mujeres viajeras no te pierdas la sección de entrevistas viajeras.

Recuerda también la importancia de contratar un seguro de viajes. Estarás mucho más protegida. Por ser lectora de Vida de Viajera tienes 5%  de descuento en Iati.

 

¡Comparte!Share on Facebook61Share on Google+0Tweet about this on Twitter0

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *