Pai y la bendición de la lluvia

Pai y la bendición de la lluviaVengo de una región en donde la lluvia es abundante y constante, forma parte de la rutina diaria. Llueve tanto que el cielo grisáceo afecta incluso al carácter.
A partir del tercer día consecutivo lloviendo, el cuerpo reacciona sintiéndose tan pesado que influye en el estado de ánimo, incluso te quita las ganas de hablar con el vecino. Te vuelves antisocial.
Sin embargo, este exceso de agua hace que los montes, los prados y la naturaleza que rodea a la zona, sean de un verde constante, casi perpetuo.
Tanto es así, que no fui consciente del privilegio del agua hasta que, allá por 2002, pisé por primera vez tierras andaluzas. Aprendí a cerrar el agua cuando me cepillaba los dientes y también cuando me enjabonaba. En el norte nos sobra el agua y por tanto, tenía una actitud derrochona y poco consciente respecto a su uso.
Pero en ningún otro lugar he sentido la bendición de la lluvia como en Tailandia
Aterricé en el el país de “la eterna sonrisa” a principios de abril, en plena época seca, a poco del comienzo del monzón y de la época de  lluvias. Un mes sofocante, con una media de 45ºC al día. El mes más caluroso de los últimos 65 años, según las estadísticas. A todo ello hay que añadir que en Chiang Mai es la época de quema de los rastrojos. El humo, el calor y la falta de lluvia, cargan el aire de una manera extremadamente asfixiante.
Por eso cuando a finales de abril cayó la primera gran tormenta de la temporada sentí que era un regalo de los dioses. Llovió por horas, con fuerza, con mucha contundencia y con violencia incluso. Pero el ambiente quedó limpio y bajó la temperatura. Fue como un soplo de aire fresco que incluso invitaba a apagar el aire acondicionado.

Mi visita relámpago a Pai

Pai y la bendición de la lluvia

La bendición de la lluvia me pilló a tres horas de Chiang Mai, en Pai. Este pueblo situado al norte del país, en la provincia de Mae Hong Song, fronteriza con Birmania, cuenta con algo más de 2.000 habitantes. Descubierto por los mochileros en los años 70, fue refugio de los hippies de la época.
He de decir que esperaba más de Pai. Lo sentí excesivamente americanizado, de hecho, el inglés de los tailandeses que trabajaban de cara al público era casi perfecto. Es cierto que un día no da para ver mucho y que probablemente Pai sea un buen lugar para establecer como base y recorrer la zona.
Mi lugar favorito fue mi alojamiento: un bungalow junto al río por 200 bahts la noche. Sentir la tormenta nocturna desde ahí, fue una experiencia única. Esto fue lo que anoté en mi diario aquella noche:

                                                                                                                                                                                                                                                    30/04/2016

Sola, en un bungalow típico del sudeste asiático, (elevado sobre el suelo para evitar su inundación) , junto a un río, y al que se accede a través de un puente de bambú, la situación no podía ser más perfecta.
Si a ello añadimos la noche y la primera tormenta después de la temporada seca en Pai, la emoción no puede ser mayor.
Muchas veces siento cosquillas en el estómago y en los pies cuando estoy contenta o ante una situación agradable. Las tormentas nocturnas siempre me han generado ese cosquilleo.
“Cosquillitas” las llamo. Me gusta llenar mi vida de momentos de “cosquillitas”, aunque sea tumbada en una cama de sábanas pegajosas.

Me quedé con las ganas de ver el atardecer desde al cañón y visitar el pueblo de Santichón. Así que, ahora que puedo, habrá que volver algún otro fin de semana.

Y tú, ¿has visitado ya el norte de Tailandia? ¡Déjame tu recomendación en los comentarios!


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2 Comentarios

  1. Natividad Arroyo Pedrosa
    mayo 16, 2016 / 10:30 pm

    Hola me llamo Nati me he apuntado á tu blog porque yo también viajo sola y dije …anda una como yo!,,
    Este año también iré á Tailandia y será el primero que iré con amigos.

    Iremos al norte e intentaremos lugares no muy turísticos …difícil en Tailandia pero si tienes alguna á sugerencia te lo agradeceré.

    Paí me gustó Chian Mai no visite alrededores.
    Bueno.suerte con tu blog.

    • mayo 17, 2016 / 3:34 pm

      Hola Natividad,
      Muchas gracias por pasarte por el blog, bienvenida 🙂
      Pues yo tengo muchas ganas de visitar la provincia de Isaan que al parecer solo visita el 1% de la población está al nordeste. Si todo sale según lo previsto estaré allí en julio. Espero que te sirva la recomendación.
      Un abrazo,
      Eli

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